Jardín
Solo hay dos actitudes posibles frente a la naturaleza y a su manifestación concreta en un lugar. O la confrontas o la aceptas. La primera utiliza los materiales en bruto para manipularlos hacia una voluntad o idea y así la forma se impone necesariamente al chaos. La segunda descubre en el chaos un lienzo de naturalidad, donde el intento de editarlo y “naturalizarlo” implica necesariamente una aceptación. Un jardín es una compleja combinación de ambas actitudes.














































